LOS COLORES Y SU SIGNIFICADO PSICOLOGICO
ROJO:
Aplicado a la decoración o publicidad, es el color que atrae la atención, pero impide la memorización. Produce un efecto psicológico de opresión, excitación, estímulo, calor, irascibilidad, ansiedad y hasta puede producir claustrofobia.
En cromoarmonización es bueno para los procesos depresivos (alternándolo con amarillos y azules para no producir estados irritantes). Para 'despertar' a personas que duermen mucho o que se encuentran en estado de abulia, pereza o letargo. Es benéfico en hipotensión. Acelera la cicatrización de heridas, el crecimiento de las plantas.
Aumenta la autoconciencia y produce estado de alerta y responsabilidad. Es bueno en los estados de parálisis. Combate la anemia y aumenta el apetito sexual. Ayuda a mejorar el oído izquierdo.
POSITIVO: Calor, fuerza, sexualidad, valor, amor, salud, vitalidad, pasión, excitación, inspiración, dinamismo, estímulo, entusiasmo, nacimiento, procreación y triunfo.
NEGATIVO: Odio, pasión (incontrolada y primitiva), sobreexcitació n, agresión, anarquía, rebelión, peligro, guerra, sangre, violencia, crueldad contra sí y contra otros.
NARANJA:
Protege contra la excitación del rojo y el desapego del amarillo. En decoración es recomendado para el living, la cocina o el cuarto de juegos. Es un color que ayuda en los procesos digestivos y genera una suave euforia, acompañada de claridad menta.
Es aconsejable en los casos de depresión, con alto desarrollo de irritabilidad. Influye en todo lo que necesite energía creadora, solidaridad y entusiasmo mesurado. Los que prefieren este color son personas alegres sin tabúes ni prejuicios y sin problemas de comunicación. Son impacientes y rechazan todo tipo de ayuda en asuntos amorosos. Piensan mucho en el futuro y del pasado solo recuerdan lo bueno y lo que puede servirles.
Si hay rechazo por este color es señal de problemas pulmonares y tal ves de columna vertebral.
POSITIVO: Vida, alegría, energía, felicidad, calor, fuerza, orgullo, vivacidad, buen humor.
NEGATIVO: Debilidad, cobardía, celos, desconfianza, enfermedad, putrefacción y necrosis, miedo, odio.
AZUL:
Utilizado en decoración para gente irritable, de cualquier edad o con problemas de insomnio. Es relajante y analgésico por excelencia. Especial para entrar en estados de depresión. Actúa como bactericida, baja la fiebre, purifica la sangre, activa la vida de los tejidos, desinflamatorio, corta neuralgias y todo tipo de dolores.
Si le gusta este color es una persona romántica, le gusta disfrutar de la vida y necesita tener un amor permanente a su lado.
El azul eléctrico ama la libertad, quiere mucho a sus amigos. Su sentir y forma de actuar coincide con la época actual, cualquiera sea su edad, no es rencoroso y gusta de las bellezas naturales.
Si prefiere el azul noche tiene ideas muy elevadas que aun no pudo concretar. El azul muy oscuro casi negro, habla de una persona que se siente muy sola.
En cualquiera de sus tonos, el azul representa en reglas generales una personalidad afectuosa con gusto por la vida social y los viajes. Inclinación por las artes orientales (espirituales, intelectuales y marciales) puede adquirir fama y fortuna si sigue con dicha vocación.
El que rechaza el azul en cualquiera de sus tonalidades, no le funciona bien el páncreas.
MAGENTA:
Es una mezcla de violeta con rojo subido. Produce efectos enternecedores. Quita los excesos de rabia e ira. Produce un efecto muy similar al amor correspondido. Acrecienta la intuición, los sentimientos de pureza y esperanza. Produce vigor y actúa sobre sentimientos de excitación, estupefacción y fatiga. De todas maneras hay que usarlo con cuidado ya que induce a un estado espiritual en forma tal que representa la resurrección después de la muerte. Es muy curativo y puede producir un estado de plenitud parecido a la muerte; situación que no todas las personas pueden tolerar.
Ese estado según Theo Gimbel, investigador de la cromoterapia, se podría llamar excarnación, muy similar al estado de muerte.
Pero en su sentido más amplio, significa que la vida continua en un nivel mucho más espiritual.
INDIGO:
El indigo o añil es un color entre azul oscuro apagado y verdoso.
En decoración es aconsejado para los lugares que necesitan armonía y paz, a pesar de que 'achica' los ambientes produce en las personas sensaciones de libertad.
Da capacidad de dialogo. En cromoarmonizació n es efectivo para el hígado, vesícula biliar, aparato respiratorio, etc. Acelera la cicatrización de quemaduras haciendolas menos dolorosas.
Si gusta de este color habla de una persona que hace lo que verdaderamente siente y la persona tiende a destacarse.
Si lo rechaza, indica propensión a la depresión y al encierro.
Los colores que ahora siguen, no se utilizan en cromoarmonizació n a través de la luz, pero si para el trabajo con velas, transmitirlos mentalmente o con papel, telas o láminas cubriendo los chakras o zonas afectadas y también las fotos de la persona.
BLANCO:
Purificador de todo tipo de ambientes. Utilizado como corrector de posturas o zonas desagradables.
Para el que gusta de este color, hace brotar la imaginación, acentúa la unión con el cosmos, actúa como potencial mediúnico.
Si se lo rechaza, nos indica propensión a la histeria. Necesidad de cambios de actitudes, de tareas o de vivienda.
POSITIVO: Pureza, inocencia, virginidad, redención, luz, humildad, espiritualidad, sinceridad, amor a la verdad, integridad y sencillez.
NEGATIVO: Debilidad, vulnerabilidad, cobardía, abulia, falta de fuerza vital, pérdida de energía, impureza y falsedad.
CASTAÑO: Color utilizado para lograr poder, conocimiento, altos objetivos. Los antiguos le daban la capacidad de hallar cosas perdidas. Las personas que prefieren este color no se dan a conocer porque si, tratan de no mostrar sus sentimientos, pero siempre están dispuestos a prestar ayuda en caso de necesidad. Si lo rechaza, demuestra inmadurez, le cuesta alcanzar sus objetivos.
GRIS:
Para cambio en el entorno, para promover la catarsis, apaciguar amores muy ardientes.
Si es color de su preferencia domine sus nervios y cuide su salud porque es precaria. Si lo rechaza, buena salud y fluidez de sentimientos.
Como aspecto positivo encontramos una neutralidad absoluta, discreción y equilibrio. Y como aspectos negativos podemos citar represión, limitaciones, miedo existencial, enturbamiento, derrotas y fracasos.
ROSA:
Despierta ternura, buen trato, logra un aura atractiva en cuanto a afectos. Aplaca la cólera y los sentimientos negativos.
Si se lo prefiere demuestra infantilismo, inocencia, ternura y 'mimos'. Si se lo rechaza, los nervios lo dominan.
POSITIVO: Sensualidad refinada, sensibilidad del alma, sentimiento de felicidad, devoción, amor platónico, emotividad, sueños.
NEGATIVO: Pérdida de la relación con la realidad, alejamiento, desprendimiento, idealización, sentimentalismo.
CELESTE:
Tranquiliza histerias, ayuda en el insomnio, soluciona problemas de impotencia.
Si lo prefiere la persona es tranquila, de buena fe, muy creyente en su religión aunque no lo transmita. Si lo rechaza, es signo de histeria declarada, insomnio, mareos sin motivos aparentes, siempre está añorando el cariño que los demás le niegan.
POSITIVO: Espiritualidad, inspiración, verdad, fidelidad, calma, sosiego, paz, esperanza, dedicación, sinceridad, intuición, amor por la creación, piedad, justicia.
NEGATIVO: Frialdad, distanciamiento, depresión, melancolía, lágrimas, abulia, tristeza, apatía, pesar, enfriamiento donde había calor.
AMARILLO:
Color necesario para todos los seres vivientes; eleva la psiquis y el espíritu, aunque fomenta la inseguridad. Ayuda en los tratamientos de artritis haciendo desaparecer los depósitos de densidad del cuerpo por medio del plexo solar.
Es bueno para los constipados, problemas intestinales, aniquila fatiga y languidez. Este color es aconsejable usarlo día por medio en cromoarmonizació n dado que puede producir fiebre sin un motivo clínico.
Es nocivo para las mujeres embarazadas por sus cualidades de acelerar la dilatación produciendo adelanto en los trabajos de parto.
En decoración es poco usado, únicamente para acompañar otros tonos. Sin embargo es excelente para una sala de estudios por sus cualidades para acrecentar el intelecto.
Como color preferido; la persona es expansiva, y siempre en constante expansión de la conciencia en lo racional e intelectual.
Si es el color que rechaza, marca problemas hepáticos. En resumen, el amarillo es el color del contacto, de la vida pública y la entrega a la comunicación intelectual. Transmite alegría y simpatía. Actúa sobre el plexo solar. Sus vibraciones representan solución y a veces también disolución. La energía amarilla crea las condiciones para el desarrollo de la capacidad de amar.
POSITIVO: Sabiduría, inteligencia, agilidad mental, facultad intelectual, satisfacción, creatividad, lucidez y amor a la libertad.
NEGATIVO: Mal humor, desgana, depresión, falsas esperanzas, rivalidad, envidia y abatimiento.
VERDE:
En decoración es un color amorfo, convierte los ambientes en estáticos. Sin embargo es el color del optimismo y la jovialidad, es el más utilizado para cualquier tipo de terapia en enfermedades crónicas o críticas. Da positivismo, es relajante y armonizador. Debe usarse con cuidado ya que puede producir la disolución de células vírgenes y trastocadas, puede producir palpitaciones. Es tonificante muscular si se lo utiliza con pirámides (tiempo de exposición aconsejado, no más de 20 ó 30 minutos). Como energía enviada a distancia es de eficacia comprobada en catarros bronquiales. Establece el equilibrio hormonal en la mujer, mejora los problemas de visión. Repele tristeza y devoción exagerada.
La persona que gusta del color verde se destaca por su constancia y sus esperanzas, como así también por el sentido de justicia. Es materialista hasta donde lo necesita, generoso con los demás y con tendencia a la vida hogareña.
Si lo rechaza, su tiroides no funciona bien, su intestino anda mal y su sistema nervioso peor.
POSITIVO: Serenidad, curación, renovación, juventud eterna, estabilidad, alegría, tranquilidad, crecimiento, abundancia, fertilidad, bienestar, riqueza, vida, naturaleza y descanso.
NEGATIVO: Envidia, enfermedad, mezquindad, cobardía, enfado, odio, inarmonía, malicia y rencor.
TURQUESA:
Reduce la alteración del sistema nervioso y las inflamaciones. Ayuda a quitar el eczema.
Se lo utiliza como color complementario y neutraliza la acción muy intensa de otros.
Las personas que lo prefieren generalmente tienen incapacidad de vivir solos, aunque reúnen las fuerzas para superarlo. Si se lo rechaza indica que la persona es pasional en extremo.
VIOLETA:
Es el color de los espacios libres y grandes, la libertad, la publicidad, la notoriedad, el ocultismo. Es el equilibrador por excelencia, ya que por una parte de sensación de protección, capacidad de captación y por otra parte da el estímulo necesario y el poder de iniciativa.
Para la decoración es efectivo en hospitales, lugares de culto y devoción. Efectivo también en habitaciones de adolescentes dado que elimina el estado inconsciente de la 'autoculpa' y les quita el temor a la adultez.
En la aplicación de luz, es creador de paz y tranquilidad. Excelente para inflamaciones infecciosas cosa que manifiesta su cualidad calmante y exaltadora.
Rige todos los líquidos de la columna produciendo equilibrio en todos los casos.
Si lo prefiere, es el color místico por excelencia, sumamente espiritual, tendiendo a la generosidad y con algún desarrollo de percepción extrasensorial.
Si lo rechaza, está padeciendo de molestias estomacales y su columna está pidiendo auxilio.
POSITIVO: Inspiración, misticismo, encantamiento, iluminación.
NEGATIVO: Melancolía, depresión, letargo, turbación, crepúsculo, realismo exagerado, introversión.
DORADO:
Excelente armonizador, para logros de cualquier índole, afectivo, salud, progreso económico, etc. Atrae sabiduría y paz espiritual. Rechaza las energías negativas y atrae las positivas. Si lo prefiere le gusta la magnificencia, mientras que si lo rechaza posee un grave desequilibrio emocional.
PLATEADO:
Protege y repele todo ataque psíquico. Si lo prefiere es una persona transparente, no le gusta la mentira ni los ocultamientos. Si lo rechaza es amigo de las reuniones apoteóticas.